PASO 1º:
Quitamos las hojas verdes a la coliflor, la cortamos en ramilletes y lavamos bien éstos. Hacemos una incisión en forma de cruz en cada uno de sus tallos, para que la cocción sea uniforme. Cocemos destapada en abundante agua, con un poco de sal, hasta que esté " al dente", unos 12-15 minutos. Escurrimos y reservamos. Pelamos las gambas y reservamos las cabezas y las cáscaras.
En un cazo ponemos el aceite y metemos las cabezas y las pieles hasta que cojan color: Pasamos el aceite a través de un colador a otro cazo, apretando bien las cabezas para que suelten su sabor ( foto 1ª ). Incorporamos la harina, rehogamos y añadimos la leche, hasta conseguir una bechamel con sabor a gambas, suficiente para cubrir la coliflor. Salpimentamos, le ponemos un poco de nuez moscada y dejamos que cueza a fuego suave, de 10 a 15 minutos, removiendo, para que pierda el sabor de harina cruda.
Pelamos los ajos, los cortamos en láminas finas y los doramos en la sartén con un chorrito de aceite.
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PASO 2º:
Colocamos la coliflor en una bandeja que pueda ir al horno o en platos individuales, y le vertemos por encima el refrito de ajos. Ponemos encima las gambas partidas al medio y las lonchas de jamón cortadas en dos o tres trozos (foto 2ª ). Cubrimos con la bechamel, le añadimos el queso rallado al gusto y unos trocitos de mantequilla. Metemos en el horno a temperatura elevada con el gratinador encendido, durante 2 ó 3 minutos, hasta que el queso se nos dore, se nos caliente el plato y se nos hagan las gambas. Servimos caliente ( foto 3ª).
NOTA: el plato lo podemos hacer con antelación y a la hora de comer calentar en el horno y gratinar.
Si no queremos que la cocción de la coliflor despida mal olor, podemos introducir dentro de la cazuela, un trozo de pan mojado con un poco de vinagre. |